¿Mejora la risa nuestra salud mental?

Un planteamiento vital con buen humor, no exento de ironía e incluso risa pueden suponer un repertorio de remedios naturales que combaten eficazmente no solo el estrés, sino muchos problemas emocionales.

Históricamente, ya se conocía la risa a la hora de mejorar nuestro estado de ánimo, ya que desde Platón o Aristóteles se concebía la risa como una “fuente de placer”. Sigmund Freud declaró que “la risa es una clave esencial para liberar tensiones y energías negativas“. De hecho, numerosas filosofías orientales tienen a la risa como un factor muy importante para conseguir una armonía física y psíquica.

Desde la psicología, la risa también ha sido contemplada como un recurso para fomentar el bienestar psicológico y la salud de los individuos. Su forma más conocida es la Risoterapia, una terapia basada en el buen humor y en los efectos positivos para nuestra mente que tiene el sano hábito de reír.

La risoterapia o “yoga de la risa” (Laughter Yoga) es una técnica grupal creada en 1995 por el médico hindú Madan Kataria que aprovecha el sentido gregario Risa1universal de la risa para fomentar un estado de ánimo positivo. Articulada normalmente como sesiones con gran interacción social, se fomenta el contagio de un estado de ánimo positivo entre los participantes al compartir la risa. Aunque no puede considerarse exactamente como una terapia al no curar directamente ninguna dolencia o enfermedad, la risoterapia ha demostrado grandes cualidades como técnica de apoyo al mejorar notablemente la percepción del individuo ante situaciones estresantes o dramáticas. La técnica combina ejercicios de respiración y relajación y su base científica se fundamenta en que el cuerpo, una vez iniciada una risa artificial, termina por no reconocer si lo hacemos de verdad o de manera simulada, obteniendo así indiscriminadamente todos los elementos positivos a todos los niveles (fisiológicos y psicológicos) de la risa.

De esta manera existe un claro vínculo entre la risa y la salud mental, ya que es casi imposible sentir ansiedad, irritación o melancolía cuando estamos riendo. Una reflexión en clave de humor de cualquier situación nos ayuda a relativizar las cosas, nos ayuda a sentirnos mejor e incluso a cambiar nuestra percepción del estrés y la ansiedad, mejorando nuestra vida emocional, aumentando nuestra energía y conectándonos con los demás al compartir el humor. Este nexo actúa como un aislante contra el estrés y los conflictos interpersonales.

Numerosos estudios clínicos, entre ellos los de Lee Berk y Stanley Tan de la Universidad de Loma Linda en California (EE.UU.), han contrastado los beneficios de esta técnica, entre los que podemos enumerar:

  • Activa el sistema muscular: al reír a carcajadas se produce una activación corporal de más de 400 músculos, pudiendo ser comparada fisiológicamente con una carrera moderada. Colateralmente, provocamos la quema de grasas y a través de la contracción abdominal, facilitamos el proceso digestivo.
  • Fortalece el sistema inmunológico:  al reírnos generamos sustancias como la inmoglobulina A y linfocitos T, anticuerpos encargados de afrontar infecciones víricas.
  • Mejora la capacidad corporal para utilizar el oxígeno: entre carcajada y carcajada, recibimos más del doble del oxígeno que respiramos en situación de reposo. El esfuerzo que hacen nuestros músculos precisan de mayores niveles de oxígeno en sangre.
  • Fomenta la secreción y liberación de las denominadas hormonas de la felicidad: serotonina, dopamina, adrenalina y endorfinas, indispensables para luchar contra la ansiedad o el estrés.
  • Reducción de hormonas directamente relacionadas con el estrés como el cortisol.
  • Mejora el funcionamiento de nuestro cerebro: al reír también segregamos catecolamina, un neurotransmisor directamente relacionado con el buen funcionamiento cerebral.
  • Fomenta las relaciones sociales, ya que al compartir un contexto humorístico grupalmente generamos cohesión con nuestros semejantes, mejorando la interacción.
  • Aumenta la autoestima: La risa nos permite dejar a un lado el sentido del ridículo y tomarnos la vida con buen humor y con más distensión, cosa que puede acarrear una mejora en nuestra autoestima.
  • Genera optimismo: La risa nos aporta un estado de ánimo positivo. Cuando estamos de buen humor, es habitual que generemos más pensamientos positivos. la risa puede servirnos para relativizar las dificultades y empezar a crear un buen estado mental que nos lleve hacia el optimismo.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró que los espectáculos humorísticos (cine, teatro, televisión) mejoran la tolerancia al dolor por parte de los niños.

Aunque pueda resultar paradójico, el buen humor y la risa no significa afrontar de manera frívola nuestra vida: de hecho consigue una actitud mucho más positiva y mantiene un elevado grado de bienestar físico y mental.

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Psicólogo en Sevilla

Federico Casado Reina, Psicólogo colegiado AN-07920. Especialista en Psicopatología y Salud. Tlf: 655 620 045

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