Psicología del Regalo

¿Por qué regalar en Navidad nos provoca tanto estrés? ¿Qué es un buen y un mal regalo?¿Regalar no nos hace felices? ¿Qué nos hace más felices, dar o recibir? Varios estudios han analizado las interacciones psicológicas y sociales en las situaciones habituales de las navidades en las que nos sentimos bien, dividiéndolas en siete categorías:

  1. Tener tiempo con la familia
  2. Actividades religiosas
  3. Mantenimiento de las tradiciones
  4. Gastar dinero en regalos
  5. Recibir regalos
  6. Ayudar a otros
  7. Actividades lúdicas (comida, bebida, cine, teatro, exposiciones, etc.)

Mientras el tiempo en familia y las actividades religiosas aumentaron la sensación de bienestar de las personas, no sucedía los mismo con el hecho de dar o recibir regalos. Los psicólgos Kasser y Sheldon han afirmado en sus estudios que “Aunque la gente invierta gran cantidad de tiempo y dinero en los regalos, no contribuye a la alegría Psicología del Regaloen estas fechas

El simbolismo del regalo

Ya hay psicología del regalo en los paquetes que hay debajo el árbol de Navidad, que de simples regalos se convierten en marcadores simbólicos … símbolos de relaciones entre uno mismo y los demás.

Por eso siempre nos dicen que debemos valorar el regalo independientemente de lo bueno, malo o feo que nos haya parecido en realidad, porque los entendemos como una forma de revelar la naturaleza de las conexiones que tenemos con los demás.

Barry Schwartz afirma que “Los regalos son una de las formas de transmisión de la imagen que los otros tienen de nosotros“. Para la psicología del regalo, el obsequio no sólo nos dice la imagen que tienen de ti, sino que expone el carácter y la forma de pensar de quien lo da.

El buen y el mal regalo. Competir por el mejor regalo

El simple intercambio de paquetes ya puede ser estresante para nosotros. Tememos recibir el mal regalo tanto como darlo. De hecho, John F. Sherry y sus colegas exploraron lo que llamaron “El lado oscuro del regalo”: encontraron que las personas son más ambivalentes y negativas sobre la entrega de regalos que lo que nos inculca la cultura. Lo que más interesa es el regalo malo, cómo la gente reacciona y se acuerda de él, más que del buen regalo. Incluso en las familias disfuncionales, la entrega de regalos pueden convertirse en un juego de poder o algo peor: “La competitividad de mi hermano esta época del año me vuelve loco, tiene más dinero que yo y tiene menos hijos por lo que su regalo es siempre un juego de rivalidad. Trato de ignorarlo, pero nunca deja de meterse debajo de mi piel“.

Los hombres y las mujeres también reaccionan de manera diferente a la mal regalo, especialmente en el contexto de una relación íntima.

El buen regalo confirma la compatibilidad de las parejas románticas, así como lo que comparten. (Si estas felizmente casado, ¿como sabe tu pareja exactamente lo que quieres?) Entonces, ¿qué sucede con un mal regalo? Los hombres reaccionan al regalo “equivocado” como un reajuste de su visión de la relación mientras que las mujeres, por el contrario, serían propensas a “neutralizar” la situación planteada por el regalo, sea bueno o malo.

Podemos clasificar a grandes rasgos en cinco los tipos de “donantes” de regalos que existen, como una forma de aliviar el estrés de las fiestas y sacar el máximo partido del “espíritu navideño”:

1. El “regalador” auténtico

Tienes suerte si encuentras uno o dos de este tipo en tu vida, ya que el regalador auténtico ha pensado realmente en ti y lo que te gustaría. En nuestra cultura nos gusta creer que todo el mundo es un verdadero regalador o donante, pero tal vez lo que realmente hace que este tipo tan especial es que es la excepción, no la regla. Eso nos da una razón más para saborear el momento de abrir el envoltorio.

2. El competidor nato

Este es el regalo más autobiográfico, un espectáculo de dinero o poder, o tal vez ambas cosas. En este caso, el regalo no tiene nada que ver con el destinatario, sino con quien hace el regalo. Estos son los regalos para los que se inventó el tiquet de cambio. Devolver su regalo no es emocionalmente doloroso a menos que quien lo haya hecho sea tu pareja, un amigo íntimo o tu amante, en cuyo caso devolver el regalo puede ser un gran golpe emocional.

3. El lobo con piel de cordero

A este regalador le gusta ser considerado como una persona maravillosa, detallista, con regalos perfectamente envueltos, aunque su trasfondo no es tan diferente al competidor, ya que al final, la Navidad acaba girando en torno a él o ella. Es probable que envíe un cheque en lugar de un regalo. Y si regala algo, posiblemente no haya pensado si se adapta al destinatario. Al “lobo” le gusta recibir regalos -especialmente si son caros- así que ten cuidado de posibles posturas o malas caras si se siente decepcionado.

4. El manipulador

Tal vez el único que realmente sabe cómo manipular la naturaleza simbólica de los regalos. Estas personas son capaces de herir tus sentimientos o decepcionar a los demás, sobre todo en días de fiesta señalados. Saben qué regalos pueden doler, consciente o inconscientemente, y eligen aquéllos que hagan exactamente eso: un pantalón poco favorecedor, regalos excesivos a los niños.

5. El quejica

Al quejica no sólo que hay que apreciar su regalo sino que hay que escuchar sin cesar sus quejas e inconvenientes que él o ella te explique sobre sus fiestas, especialmente mientras abre tu regalo. Por suerte, el quejica es fácil de detectar y es más una molestia que otra cosa, y es una de las razones porque el vino y los licores son parte importante de las celebraciones navideñas.

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Psicólogo en Sevilla

Federico Casado Reina, Psicólogo colegiado AN-07920. Especialista en Psicopatología y Salud. Tlf: 655 620 045

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