Abuso emocional en la pareja

El abuso emocional en la pareja se trata de un patrón regular de la ofensa verbal, amenazas, intimidación, y crítica constante, así como tácticas más sutiles como la intimidación, la humillación y la manipulación. El abuso emocional se utiliza para controlar y subyugar a la otra persona, y muy a menudo se produce porque el abusador tiene traumas infantiles e inseguridades que no ha superado. 

El objetivo del abusador, es controlar a través de atemorizar, humillar, insultar, anular, etc. El abuso emocional busca lastimar a través del insulto, la humillación, el rechazo o la devaluación, y sus heridas, aunque no se perciban a simple vista, pueden permanecer para toda la vida.

Entre los abusadores masculinos y femeninos suele darse un alto índice de trastornos de la personalidad, especialmente el trastorno límite, la personalidad narcisista y el trastorno antisocial. Aunque el abuso emocional no tiene por qué originar el abuso físico, éste último casi siempre es Abuso emocional en la parejaprecedido -y en muchos casos, acompañado- por el abuso emocional. Y no nos engañemos: esta conducta busca lo mismo que el abuso físico, pero utilizando otros medios, pudiendo llegar a causar el mismo daño.

Normalmente, la víctima del abuso a menudo no reconoce este tipo de maltrato, desarrollando una serie de mecanismos de defensa a base de negación y minimización, con el fin de afrontar el estrés provocado por la situación mantenida en el tiempo. Pero a largo plazo, los efectos de este abuso emocional pueden ser demoledores, ocasionando traumas emocionales graves en la víctima, tales como la depresión, ansiedad e incluso el trastorno de estrés postraumático.

El abusador disfruta de su conducta (sobre todo por los resultados de la misma) y por supuesto no acepta (ni siquiera ante sí mismo) que su conducta supone un abuso o violencia alguna: siempre existe una justificación y, lo que es peor, piensa que la otra persona se lo buscó.

Esta conducta nunca se elimina espontáneamente, ni con las promesas del abusador o el paso del tiempo: es necesario un afrontamiento y reconocimiento por parte de los dos miembros de la pareja (abusador y víctima) y la ayuda de un profesional de la salud mental para solucionar el problema. 

Además, el abuso emocional en una pareja puede ser difícil de reconocer cuando forma parte de la “normalidad” de una relación, siendo además muy difícil de aceptar porque es muy doloroso hacerlo.

En una relación de pareja, se reúnen dos personas con características, costumbres, pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades diferentes. Para poder convivir y crecer como personas y como pareja, es imprescindible aprender a negociar: cada una de ellas necesita ceder en ciertos aspectos y respetar y pedir respeto en otros. Inevitablemente existen situaciones, en donde no se pueden poden de acuerdo por lo que surgen conflictos. Generalmente, conflictos de poder, basados en la necesidad o deseo de ganarle al otro e imponer su voluntad.

Indicadores de abuso emocional

Algunas señales son:

  • Baja autoestima
  • depresión
  • aislamiento de personas cercanas
  • angustia constante
  • temor, sentimientos de vergüenza y autodesprecio (sin motivo aparente)
  • inseguridad, sentimientos de culpa, en relación a los demás y por su propia actuación
  • actitud pasiva y complaciente u obediente
  • negar el problema
  • mentir (sobre todo para evitar que se descubra el problema)
  • recurrir a una adicción

Por eso es tan importante trabajar en las conductas, hábitos o pensamientos que necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida. Reconocer el abuso, es el primer paso para detenerlo.

Un error muy corriente es aceptar culpas o responsabilidades que no son reales o que no pertenecen a esa persona: nadie es responsable de las emociones de los demás y nadie se merece ser maltratado de ninguna forma. No te dejes manipular, ni caigas en chantajes emocionales. No te culpes o sientas mal por haber llegado a esta situación. Generalmente, la víctima no se da cuenta cuando empiezan a abusar de ella y se va acostumbrando, hasta pensar que es normal o que es algo que ella provocó. Hay que tener claro que nuestras emociones son nuestras y nadie tiene derecho a cuestionarlas, aunque otras personas pueden no estar de acuerdo con el manejo que les damos. 

No hay nada más perjudicial para tu confianza y autoestima que estar en una relación emocionalmente abusiva. El escenario más obvio para el abuso emocional es en una relación íntima de pareja en la que un hombre es el agresor y la mujer es la víctima. Sin embargo, diversos estudios muestran que los hombres y las mujeres abusan de unos a otros en proporciones iguales, De hecho, el abuso emocional puede ocurrir en cualquier relación, entre padres e hijos, en las amistades, y con los familiares.

¿Es posible que un abusador emocional cambie? Si, en caso que el abusador desee profundamente el cambio y reconozca sus patrones de abuso y los daños causados por ellos. Sin embargo, como hemos indicado anteriormente, los comportamientos aprendidos y sentimientos de derecho y el privilegio son muy difíciles de cambiar. Los abusadores tienden a disfrutar del poder que sienten por el abuso emocional, y como resultado, un porcentaje muy bajo de los abusadores pueden cambiar.

La única forma efectiva para terminar con el abuso, es educar de una manera diferente a la generación creciente, para que puedan ver con respeto, de igual a igual, al género opuesto. 

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Psicólogo en Sevilla

Federico Casado Reina, Psicólogo colegiado AN-07920. Especialista en Psicopatología y Salud. Tlf: 655 620 045

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